
El barrio de l’Havana, junto al centro y a un paso del mar, mezcla fincas de vecinos de media altura con bajos comerciales y calles estrechas. La humedad ambiental es alta durante buena parte del año, y eso cambia el orden de prioridades después de un incendio: el agua de extinción que en el interior de la comarca se evaporaría sola, aquí se queda dentro del yeso y del mobiliario y, si la vivienda se cierra sin secar, aparecen manchas y olor a cerrado antes de que llegue el presupuesto.
Por eso en l’Havana damos al secado medido el mismo peso que a la limpieza del depósito: deshumidificamos y comprobamos valores hasta que se estabilizan, en lugar de fiarnos de que la pared parezca seca al tacto.
Fincas y comercios con daños por humo
Extraemos el agua, montamos deshumidificación y seguimos las lecturas día a día, mientras limpiamos el depósito por zonas para no volver a humedecer lo que ya está tratado.
Fincas de vecinos
Pisos con hollín y humedad combinados.
Bajos comerciales
Locales con género y mobiliario afectados.
Patios interiores
Propagación del humo entre viviendas.
Sótanos y trasteros
Zonas con mala ventilación y agua acumulada.
Neutralización, secado y revisión de cuadros
Limpiamos paramentos y mobiliario, tratamos textiles y armarios, extraemos el agua y deshumidificamos hasta valores estables, revisando los puntos donde suele quedar humedad atrapada.
Avisos más comunes por fuego y humo
Nos llaman propietarios que vieron entrar mucha agua durante la extinción y vecinos de la misma finca con olor en casa. Casi siempre el motivo de la llamada es que algo ha empezado a oler raro o a aparecer en una esquina de la pared unos días después del incendio, cuando parecía que lo peor ya había pasado. Ese es exactamente el escenario que un secado hecho con criterio evita.
Visita, diagnóstico e informe para el seguro
Nos acercamos a ver el estado real del inmueble, medimos humedad y te decimos si el problema es solo el hollín o si ya hay un segundo frente abierto.
Salida y contención
Llegamos desde nuestra base del Camí del Mig, cerramos huecos, retiramos el agua estancada y aislamos lo que todavía está limpio, para que el hollín en suspensión no se reparta por estancias que el fuego ni siquiera rozó.
Diagnóstico del hollín
Identificamos con qué ardió el fuego: madera y papel dejan un residuo seco y pulverulento, la cocina deja un hollín graso de proteína casi invisible y los plásticos dejan uno ácido y clorado. De ese diagnóstico depende el producto, la presión y el orden de trabajo.
Mapa de daño e informe
Levantamos plano de afectación estancia por estancia, hacemos test de superficies en zonas discretas y fotografiamos el alcance. El informe recoge lo recuperable y también lo que no lo es, para que la aseguradora tenga la cifra completa desde el primer día.
Limpieza, corrosión y secado
Retiramos lo calcinado, neutralizamos el hollín según su tipo, frenamos el ataque ácido sobre cobre, cuadros y electrónica, y secamos a fondo, porque aquí la humedad del mar convierte cualquier resto de agua de extinción en moho en cuestión de días.
Aire, verificación y acta
Desodorizamos, medimos partículas y olor residual, ventilamos con equipos y solo entonces devolvemos el inmueble, con un acta de entrega donde queda escrito qué se ha hecho, qué se ha recuperado y qué se dio por perdido.
Urgencias por incendio en l’Havana
Nos tienes al lado, en el Camí del Mig. Puedes mirar el resto de zonas, entrar en el detalle de los servicios o dejarnos tu caso en contacto.
Preguntas frecuentes en l’Havana
¿Por qué no se limpia igual todo el hollín?
Porque no todos los fuegos dejan lo mismo. El de madera y papel deja un residuo seco que se retira en seco y que, si lo mojas, se convierte en una pasta que penetra en el poro. El de cocina deja un hollín graso de proteína, casi invisible, que necesita desengrasante específico. El de plásticos y PVC deja un depósito ácido y clorado que hay que neutralizar antes de frotar. Aplicar el método equivocado fija la mancha de forma permanente.
¿Qué es la corrosión por humos y por qué importa tanto?
El hollín de una combustión con plásticos o cableado es ácido y muy higroscópico: atrae humedad y ataca metales. En un piso de Mataró, con la humedad marina de fondo, ese ataque avanza rápido sobre contactos de enchufes, cuadros eléctricos, placas electrónicas, herrajes y maquinaria. El problema es que se manifiesta a las tres o cuatro semanas, cuando el parte ya está cerrado. Por eso lo documentamos desde el primer día.
¿Un incendio en l’Havana? Llámanos y vamos a medir el daño antes de tocarlo
936 940 451