
Pla d’en Boet es el polígono de Mataró: naves, talleres, almacenes de distribución y pequeña industria mezclados con vivienda en el borde. Los incendios que atendemos aquí rara vez son de mobiliario doméstico. Arden plásticos, embalajes, cableado, disolventes o material almacenado, y esa combustión deja un hollín ácido y clorado que no solo mancha: ataca. En cuestión de días empieza a comerse contactos, bornes, cuadros eléctricos, placas de control y superficies metálicas de la maquinaria, aunque todo siga aparentemente funcionando.
Por eso en el polígono nuestra primera prioridad no es la estética, es la corrosión. Medimos el pH del depósito, estabilizamos lo que puede salvarse y documentamos el riesgo desde el primer día, porque el fallo llega semanas después y para entonces el expediente ya suele estar cerrado.
Fincas y comercios con daños por humo
Entramos con medios para superficie grande, aislamos las zonas limpias de la nave y empezamos por lo que se está corroyendo, no por lo que se ve peor. La producción se replantea con el cliente, zona a zona.
Naves industriales
Estructura, cubierta y material almacenado.
Talleres
Maquinaria, herramienta y cuadros de control.
Almacenes y logística
Palés, embalajes y stock afectado por humo.
Instalaciones eléctricas
Bornes, contactores y placas electrónicas.
Neutralización, secado y revisión de cuadros
Tratamos estructura, cubierta, maquinaria, cuadros y electrónica; retiramos material calcinado con gestor autorizado y derivamos a gestor especializado cualquier residuo peligroso que aparezca, como fibrocemento, aceites o baterías.
Avisos más comunes por fuego y humo
Nos llaman empresas con la nave parada, talleres con maquinaria expuesta al humo y responsables de almacén que necesitan saber qué stock es vendible y cuál no. Aquí el informe pesa mucho: distinguir entre lo recuperable, lo que hay que estabilizar y lo que es pérdida total marca la diferencia entre reabrir con margen o arrastrar averías durante meses. También intervenimos tras incendios de cuadro eléctrico sin llama visible, que dejan poco daño aparente y mucho depósito ácido.
Visita, diagnóstico e informe para el seguro
Vamos a la nave, evaluamos el alcance real y te entregamos el informe de corrosión y afectación que tu perito necesita para valorar bien la pérdida.
Salida y contención
Llegamos desde nuestra base del Camí del Mig, cerramos huecos, retiramos el agua estancada y aislamos lo que todavía está limpio, para que el hollín en suspensión no se reparta por estancias que el fuego ni siquiera rozó.
Diagnóstico del hollín
Identificamos con qué ardió el fuego: madera y papel dejan un residuo seco y pulverulento, la cocina deja un hollín graso de proteína casi invisible y los plásticos dejan uno ácido y clorado. De ese diagnóstico depende el producto, la presión y el orden de trabajo.
Mapa de daño e informe
Levantamos plano de afectación estancia por estancia, hacemos test de superficies en zonas discretas y fotografiamos el alcance. El informe recoge lo recuperable y también lo que no lo es, para que la aseguradora tenga la cifra completa desde el primer día.
Limpieza, corrosión y secado
Retiramos lo calcinado, neutralizamos el hollín según su tipo, frenamos el ataque ácido sobre cobre, cuadros y electrónica, y secamos a fondo, porque aquí la humedad del mar convierte cualquier resto de agua de extinción en moho en cuestión de días.
Aire, verificación y acta
Desodorizamos, medimos partículas y olor residual, ventilamos con equipos y solo entonces devolvemos el inmueble, con un acta de entrega donde queda escrito qué se ha hecho, qué se ha recuperado y qué se dio por perdido.
Urgencias por incendio en Pla d’en Boet
Estamos en el mismo Camí del Mig, a la puerta del polígono. Desde aquí puedes saltar a otras zonas de trabajo o leer qué cubren nuestros servicios en una nave; y si prefieres que te llamemos, déjanos los datos del siniestro aquí.
Preguntas frecuentes en Pla d’en Boet
¿Qué es la corrosión por humos y por qué importa tanto?
El hollín de una combustión con plásticos o cableado es ácido y muy higroscópico: atrae humedad y ataca metales. En un piso de Mataró, con la humedad marina de fondo, ese ataque avanza rápido sobre contactos de enchufes, cuadros eléctricos, placas electrónicas, herrajes y maquinaria. El problema es que se manifiesta a las tres o cuatro semanas, cuando el parte ya está cerrado. Por eso lo documentamos desde el primer día.
¿Qué pasa con el agua de extinción si vivo cerca del mar?
Que el margen es mucho más corto. La humedad ambiental del Maresme hace que el inmueble seque despacio, y un cerramiento hecho «para proteger» retiene el vapor dentro. En pocos días aparecen manchas, olor a cerrado y moho sobre yeso, muebles y textiles, y entonces al daño del fuego se le suma otro distinto. Por eso en cada intervención extraemos, deshumidificamos y medimos hasta valores estables antes de dar el secado por terminado.
¿Un incendio en Pla d’en Boet? Llámanos y vamos a medir el daño antes de tocarlo
936 940 451