
La zona del puerto tiene su propia casuística. Aquí hay restaurantes con cocinas de mucho volumen, obradores, almacenes junto al agua y locales de ocio, y el fuego típico no es el de un salón: es el de una freidora, una campana saturada o un cuadro eléctrico expuesto a salitre. Ese fuego deja hollín graso de proteína, un depósito translúcido que se agarra al techo, a los conductos y a la cámara de extracción, y que en una cocina profesional hay que retirar por completo antes de que Sanidad o el seguro entren a mirar.
A la grasa se le suma un factor local: la brisa marina y la humedad constante. Un local cerrado con agua de extinción dentro, junto al mar, huele a cerrado en dos días. Por eso en el puerto secamos y medimos con la misma seriedad con la que limpiamos.
Fincas y comercios con daños por humo
Priorizamos lo que permite reabrir: extracción, cocina, zona de público. Documentamos el género y el equipamiento que hay que retirar antes de tocarlo, para que quede reflejado en el parte.
Restauración y bares
Cocinas, campanas y conductos con grasa quemada.
Almacenes y trasteros
Género y material junto a la lámina de agua.
Locales de ocio
Textiles, tapicerías y falsos techos.
Instalaciones
Cuadros expuestos a humedad y salitre.
Neutralización, secado y revisión de cuadros
Desengrasamos campanas y conductos, retiramos falsos techos y tapicerías perdidas, tratamos cuadros e instalaciones y secamos a fondo para que la humedad del puerto no añada moho al problema.
Avisos más comunes por fuego y humo
Nos llaman hosteleros con la campana o la freidora incendiadas y encargados de almacenes con material afectado por el humo. En estos casos el reloj corre en euros: cada día cerrado es facturación perdida, así que ordenamos la intervención por lo que desbloquea la reapertura y dejamos para el final lo que puede hacerse con el local operativo. También atendemos avisos de instalaciones eléctricas que, tras el fuego, empiezan a fallar por la combinación de depósito ácido y salitre.
Visita, diagnóstico e informe para el seguro
Pasamos a valorar el local, te decimos qué se recupera y en qué orden hay que hacerlo para reabrir antes, y lo dejamos todo documentado.
Salida y contención
Llegamos desde nuestra base del Camí del Mig, cerramos huecos, retiramos el agua estancada y aislamos lo que todavía está limpio, para que el hollín en suspensión no se reparta por estancias que el fuego ni siquiera rozó.
Diagnóstico del hollín
Identificamos con qué ardió el fuego: madera y papel dejan un residuo seco y pulverulento, la cocina deja un hollín graso de proteína casi invisible y los plásticos dejan uno ácido y clorado. De ese diagnóstico depende el producto, la presión y el orden de trabajo.
Mapa de daño e informe
Levantamos plano de afectación estancia por estancia, hacemos test de superficies en zonas discretas y fotografiamos el alcance. El informe recoge lo recuperable y también lo que no lo es, para que la aseguradora tenga la cifra completa desde el primer día.
Limpieza, corrosión y secado
Retiramos lo calcinado, neutralizamos el hollín según su tipo, frenamos el ataque ácido sobre cobre, cuadros y electrónica, y secamos a fondo, porque aquí la humedad del mar convierte cualquier resto de agua de extinción en moho en cuestión de días.
Aire, verificación y acta
Desodorizamos, medimos partículas y olor residual, ventilamos con equipos y solo entonces devolvemos el inmueble, con un acta de entrega donde queda escrito qué se ha hecho, qué se ha recuperado y qué se dio por perdido.
Urgencias por incendio en el Port de Mataró
Estamos a un paso del puerto, en el Camí del Mig. Puedes ver dónde más trabajamos, qué incluye cada uno de nuestros servicios y cómo avisarnos si la cosa corre prisa.
Preguntas frecuentes en el Port de Mataró
¿Cuándo puedo volver a dormir en casa?
Depende del alcance, del tipo de hollín y de si entró agua. Como referencia práctica: no antes de que se haya retirado el depósito de las estancias donde vas a estar, se haya secado la humedad y el olor no reaparezca al cerrar la vivienda unas horas. Nosotros verificamos ese punto antes de entregar, y si la respuesta es «todavía no», te lo decimos, aunque signifique alargar la intervención.
¿Por qué no se limpia igual todo el hollín?
Porque no todos los fuegos dejan lo mismo. El de madera y papel deja un residuo seco que se retira en seco y que, si lo mojas, se convierte en una pasta que penetra en el poro. El de cocina deja un hollín graso de proteína, casi invisible, que necesita desengrasante específico. El de plásticos y PVC deja un depósito ácido y clorado que hay que neutralizar antes de frotar. Aplicar el método equivocado fija la mancha de forma permanente.
¿Un incendio en el Port de Mataró? Llámanos y vamos a medir el daño antes de tocarlo
936 940 451