
Rocafonda es un barrio de ladera, con calles en pendiente, bloques de distintas épocas y mucha vida comercial en los bajos. Los siniestros que atendemos aquí suelen ser domésticos —cocinas, estufas, instalaciones eléctricas antiguas, alargadores sobrecargados— y comparten un patrón: fuego pequeño, humo desproporcionado. La vivienda queda con poca superficie quemada y con todo el interior cubierto por una película que no se ve bien hasta que pasas la mano por un armario blanco.
En estos casos el diagnóstico previo evita un error caro: dar por buena una limpieza rápida y descubrir a las tres semanas que el olor vuelve cada vez que se cierra la casa. Nosotros medimos hasta dónde llegó el depósito antes de decidir qué se limpia y qué se sustituye.
Fincas y comercios con daños por humo
Aislamos la vivienda antes de tocarla, comprobamos con test discretos qué acabados aguantan cada tratamiento y protegemos el resto de la escalera durante toda la intervención.
Bloques y escaleras
Viviendas con humo y depósito interior.
Comercio de bajos
Tiendas y locales de barrio afectados.
Instalaciones antiguas
Cuadros y cableado con daño por calor.
Trasteros y altillos
Enseres y textiles impregnados.
Neutralización, secado y revisión de cuadros
Tratamos paramentos, techos, cocinas, textiles y mobiliario, revisamos la instalación eléctrica afectada por el calor y retiramos lo calcinado dejando por escrito la relación de pérdidas.
Avisos más comunes por fuego y humo
Nos avisan familias que se han quedado sin poder dormir en casa, comerciantes con el local lleno de olor y propietarios que ya intentaron limpiar por su cuenta y han empeorado la mancha. Ese último caso es más frecuente de lo que parece: frotar un depósito graso con agua y bayeta lo extiende y lo empotra en el poro del paramento, y a partir de ahí la única salida suele ser el sellado o la sustitución del acabado.
Visita, diagnóstico e informe para el seguro
Pasamos a verlo, te decimos con claridad qué se salva y qué no, y te damos el informe para que la aseguradora tenga la foto completa.
Salida y contención
Llegamos desde nuestra base del Camí del Mig, cerramos huecos, retiramos el agua estancada y aislamos lo que todavía está limpio, para que el hollín en suspensión no se reparta por estancias que el fuego ni siquiera rozó.
Diagnóstico del hollín
Identificamos con qué ardió el fuego: madera y papel dejan un residuo seco y pulverulento, la cocina deja un hollín graso de proteína casi invisible y los plásticos dejan uno ácido y clorado. De ese diagnóstico depende el producto, la presión y el orden de trabajo.
Mapa de daño e informe
Levantamos plano de afectación estancia por estancia, hacemos test de superficies en zonas discretas y fotografiamos el alcance. El informe recoge lo recuperable y también lo que no lo es, para que la aseguradora tenga la cifra completa desde el primer día.
Limpieza, corrosión y secado
Retiramos lo calcinado, neutralizamos el hollín según su tipo, frenamos el ataque ácido sobre cobre, cuadros y electrónica, y secamos a fondo, porque aquí la humedad del mar convierte cualquier resto de agua de extinción en moho en cuestión de días.
Aire, verificación y acta
Desodorizamos, medimos partículas y olor residual, ventilamos con equipos y solo entonces devolvemos el inmueble, con un acta de entrega donde queda escrito qué se ha hecho, qué se ha recuperado y qué se dio por perdido.
Urgencias por incendio en Rocafonda
Estamos a pocos minutos, con base en el Camí del Mig. Échale un vistazo a las otras zonas, a lo que cubren nuestros servicios y a las vías de aviso urgente.
Preguntas frecuentes en Rocafonda
¿Cómo se purifica el aire después de un incendio?
No con ambientadores ni abriendo ventanas y ya está. Tras un fuego quedan partículas finas depositadas y en suspensión y compuestos orgánicos volátiles que se van liberando del yeso, los textiles y los muebles durante semanas.
El trabajo consiste en retirar la fuente (el hollín depositado), filtrar el aire con equipos de partículas, ventilar de forma dirigida y tratar el olor residual. Solo después tiene sentido medir: si limpias el aire sin quitar el depósito, en dos días vuelve a estar cargado.
¿Sois deshollinadores de chimeneas?
No. Deshollinar una chimenea es un mantenimiento preventivo de un conducto que funciona bien. Lo nuestro es un siniestro: un fuego que se ha ido de las manos y ha dejado depósito, olor, corrosión y a menudo agua en un espacio habitado. Son oficios distintos, con equipos y criterios distintos. Si lo que necesitas es limpiar tu chimenea, te lo diremos y te ahorraremos la visita.
¿Un incendio en Rocafonda? Llámanos y vamos a medir el daño antes de tocarlo
936 940 451